jueves, 13 de agosto de 2009

Lockerbie, Barbados y el doble rasero yanquee.




No hay que ser muy inteligente, ni siquiera suspicaz, para darse cuenta que dos noticias puestas el mismo día en Internet por dos órganos de prensa diferentes y nada “izquierdistas”, la bbc mundo y el Huevo Herald, demuestran las dos caras que los Estados Unidos le ponen a un mismo asunto: el terrorismo.

Y para colmo de coincidencias los dos actos, deleznables por igual, se parecen mucho. Uno ocurrió el 6 de octubre de 1976 y el otro el 21 de diciembre de 1988.

En el primero voló en pleno vuelo un avión DC 8 de la Línea Cubana de Aviación con 73 personas a bordo. La nave con 73 personas a bordo cayó en el mar a pocos kilómetros de la costa de la isla de Barbados en el Caribe. Todos murieron a causa de una bomba que había sido colocada en el avión por manos asesinas que cumplían órdenes de los multiterroristas Luis Posada Carriles y Orlando Boch.

En el segundo acto un avión de la línea norteamericana Pan Am cayó sobre la comunidad escocesa de Lockerbie con sus 270 pasajeros y tripulantes los que murieron al igual que otras 11 personas que se encontraban en el lugarde la caida. La causa de la catástrofe fue la explosión de una bomba colocada en el bodega de la nave por el ciudadano libio Abdelbaset Ali al-Megrahi.

Pues bien sucede que tal y como dice el reporte de bbc mundo “
Estados Unidos se opone a que se libere de forma temprana al hombre que fue procesado por el atentado de Lockerbie en 1988, dijo un funcionario estadounidense a la BBC.

Aunque señaló que Washington no tenía ninguna información sobre una liberación por motivos humanitarios, el funcionario subrayó que la posición estadounidense es que el libio Abdelbaset Ali al-Megrahi debe cumplir su sentencia completa.

"Mantenemos la posición que hemos tenido desde hace mucho de que Megrahi debería cumplir su condena completa en Escocia por su papel en la explosión con bomba del vuelo 103 de Pan Am", dijo el funcionario de EE.UU. a la BBC.
Dice el reporte de BBC que la noticia de la posible liberación por motivos de salud de Megrahi provocó indignación entre algunos de los familiares de las víctimas del atentado.
Katherine Flynn, madre de uno de los fallecidos, dijo que se sentiría "horrorizada".
La última palabra la tendrá el secretario de Justicia de Escocia, Kenny MacAskill, ya que él es responsable de todas las decisiones sobre presos en Escocia.
"Ahora tengo que reflexionar", señaló."Soy consciente de que debo hacerlo lo más rápido posible. Claramente, él tiene una enfermedad terminal y hay otros factores, pero no he tomado ninguna decisión".
Por otra parte el Nuevo Herald en un reporte de primera plana dice que “ En un nuevo capítulo de la controversia legal en el caso del militante anticastrista Luis Posada Carriles, el gobierno estadounidense tendrá que presentar en las próximas horas sus argumentos para evitar el acceso público a las evidencias fundamentales de la acusación.
La jueza federal Kathleen Cardone puso de plazo hasta este viernes para que los fiscales del Departamento de Justicia entreguen al tribunal de El Paso, Texas, los materiales considerados ‘‘sensibles'' en el encausamiento de Posada, así como una explicación precisa sobre las razones que tiene el gobierno para impedir su divulgación durante el proceso judicial.
"El gobierno deberá proporcionar una explicación, en los más detallados y específicos términos posibles, sobre su interés en proteger cada documento o grupo de documentos del material del caso, a la vez que indicar las razones que sustentan su propuesta de incluirlos bajo una orden de protección'', indicó Cardone en una orden suscrita el 16 de julio.
Posada, de 81 años, enfrenta nueve cargos de fraude migratorio, perjurio y obstrucción de la justicia. El juicio debe iniciarse el 1ro. de marzo del 2010.
La intervención de Cardone se produce en un momento crucial del caso, luego de que la Fiscalía solicitara en junio una orden de restricción para proteger argumentos que contienen información relevante en asuntos de seguridad nacional e implican investigaciones penales aún en curso, así como informes facilitados a Estados Unidos por gobiernos extranjeros.
Entre los documentos de la acusación que el gobierno pretende restringir están las grabaciones de una entrevista realizada a Posada por la periodista Ann Louise Bardach en relación con los atentados explosivos contra instalaciones turísticas cubanas en 1997.
La pasada semana Bardach presentó sendas peticiones ante el tribunal para evitar su presencia en el juicio y mantener bajo sello la documentación de la polémica entrevista con Posada.
"Como periodista profesional, ella no quiere verse involucrada como testigo en un litigio entre el gobierno de Estados Unidos y una de sus fuentes'', declaró a El Nuevo Herald el abogado Thomas R. Julin, que representa a Bardach. "Su trabajo es reportar noticias, no ser testigo a favor o en contra de alguien''.
Hasta aquí lo dicho por el periódico miamense y la verdad es que no hace falta mucho más para darse cuenta del cuento del gobierno norteamericano.
Por un lado son muy estrictos y celosos con el caso del avión de la Pan Am. No quieren que liberen al culpable ni por razones humanitarias aunque parece que le queda poco de vida. En este caso son inflexibles con el terrorismo y reaccionan muy rápido.
En el otro caso el señor Posada solo está acusado de fraude migratorio, perjurio y obstrucción de la justicia, ni siquiera está preso y se pasea libre por las calles de Miami y para colmo no quieren siquiera que vean la luz algunos documentos que según el gobierno contienen información relevante en asuntos de seguridad nacional e implican investigaciones penales aún en curso, así como informes facilitados a Estados Unidos por gobiernos extranjeros.
¿No será que lo que temen es que se destape aunque sea un pedacito de la Caja de Pandora del maridaje Posada-CIA y otras autoridades gringas? Como se dice en Cuba, no abras esa gaveta que tiene cucaracha.
¿Será que para el ejecutivo yanquee el señor Abdelbaset Ali al-Megrahi es un “terrorista malo” que no merece clemencia ni siquiera en la antesala de la muerte y Posada Carriles es un “terrorista bueno” al que ni siquiera acusan como tal y lo que desean es dar tiempo para que muera tranquilito y pintando cuadritos como “buen artista” que es ahora?

Comprendo como deben sentirse los familiares y amigos de los fallecidos en Lockerbie pero ¿alguien en la redacción de la BBC Mundo y en la del Nuevo Herald se pregunta como se sienten los parientes de los asesinados frente a las costas de Barbados hace más de treinta años?

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